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miércoles, 12 de marzo de 2014



Mejores profesores: la asignatura pendiente de Latinoamérica

 

 

Si bien el gasto público en educación subió en 50% en la última década, los esfuerzos deben concentrarse en docentes mejor formados

ESPECIAL Termómetro económico y social de América

Por: *Robert Valls.

 
Es una mañana cualquiera en la escuela Elías Cáceres Lozada, en Arequipa, al sur de Perú. El salón de clases está repleto, ya que, como todos los días, un 95% de los niños asiste a clase, un gran logro para una escuela rural.
 
Pero la sola presencia de los chicos no significa necesariamente que están obteniendo el aprendizaje necesario que les sirva para su desarrollo en el futuro. Sus padres tampoco lo saben, y no tienen forma de medir si sus maestros están haciéndolo bien o mal.
 
No es un asunto de cantidad sino de calidad, según afirman.
Hace ya más de una década los gobiernos latinoamericanos se lanzaron a la conquista de una promesa que, quizás por ambiciosa, no ha logrado alcanzar en su plenitud: consolidar una educación pública eficiente y de calidad.
 
 
Y a juzgar por los resultados del último informe PISA –que relega a los países de la región a los últimos puestos del ránking educativo mundial, solo por encima de África subsahariana-, esta promesa puede haber derivado en una especie de sueño inalcanzable en un futuro cercano.
 
Para entender este escenario, según los expertos, es necesario sumar dos factores determinantes: políticas educativas poco eficientes e insuficiente formación de gran parte de los 7 millones de docentes que existen en la región.
 
Según el estudio Mejores profesores para América Latina y el Caribe, ningún país latinoamericano –exceptuando a Cuba-, cuenta con un cuerpo de docentes públicos que pueda considerarse de alta calidad, y en los últimos 20 años no se han incrementado las habilidades laborales del profesorado.
 
De hecho, se calcula que los estudiantes latinoamericanos están dos años escolares por detrás de la media de la OCDE.
 
De todas formas, algunos países de la región han adoptado políticas innovadoras para incrementar el nivel educativo de sus docentes y, paralelamente han aumentado la inversión pública en educación. En promedio, el gasto en educación por latinoamericano aumentó de 86 dólares por persona en 1990, a 119 dólares en 2000 y a 171 dólares en 2008, según la ONU. En toda la región, la inversión en educación es de casi el 19% del PIB, de acuerdo a cifras de la Unesco.
 
Chile, un alumno aventajado, elaboró unos estándares de conocimiento básico que debe cumplir el profesorado, un sistema de evaluación vinculado a bonos para incentivar su formación continuada y, paralelamente, ofreció subvenciones a la educación pública para incluir a los sectores más vulnerables de la sociedad.
 
En este sentido, el nuevo gobierno de Michelle Bachelet ha identificado la mejora de la educación pública como uno de los retos más importantes de su mandato.
 
Otros países de la región como México, Colombia, Ecuador o Perú, han tratado de encauzar la situación intentando implantar evaluaciones periódicas a profesores, que en muchos casos han terminado en enfrentamientos entre sindicatos de profesores y gobiernos. En Perú, por ejemplo, el gobierno desarrolla un programa estratégico para evaluar y monitorear el aprendizaje de los estudiantes de educación básica, así como la gestión pedagógica de las escuelas.
 
¿Aprender de memoria?
En un mundo donde las tendencias educativas se están alejando de la memorización tradicional para enfocarse cada vez más en la resolución de problemas o en aprendizaje duradero, la necesidad de contar con profesores capacitados es más apremiante que nunca.
 
 
Se calcula que en Latinoamérica aproximadamente el 85% de los alumnos en educación primaria y secundaria acuden a centros públicos, hecho que otorga aún más importancia al papel de los docentes en la formación de la fuerza laboral del futuro. Según un estudio del Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (SITEAL), organismo vinculado a la OEI y la UNESCO publicado el año pasado, más del 97% de todos los niños de 7 a 12 años de la región van al colegio (dos puntos más que en 2000), y más del 83% de los adolescentes de 13 a 17 (seis puntos más).
 
Entre las medidas más efectivas que pueden ayudar a mejorar el nivel de los profesores están “hacer más selectivo el proceso de reclutamiento de profesores, crear sistemas de evaluación y de formación continuada y personalizada o asignar profesores a escuelas con necesidades especiales”, explica Barbara Bruns, experta en educación del Banco Mundial.
 
En cuanto a la educación superior, si bien el nivel educativo promedio de los latinoamericanos aumentó en aproximadamente tres años en la última década en parte gracias al mayor acceso a la universidad, los sistemas educativos siguen incidiendo en recursos educativos tradicionales y descartando, por ejemplo, las habilidades socioemocionales o el uso de nuevas herramientas didácticas.
 
Esto está provocando que en algunos sectores -como el de las nuevas tecnologías- en ocasiones tengan dificultades para encontrar a profesionales recién salidos de la universidad capacitados para desarrollar una determinada tarea.
 
Esta realidad evidencia que docentes, funcionarios y los propios alumnos, no siempre están al corriente del tipo de habilidades que demanda el mercado, y eso provoca que la educación se enfoque casi exclusivamente en criterios académicos.
 
*Robert Valls es productor online del Banco Mundial.
 
 
 
Cortesías: El País.


viernes, 7 de marzo de 2014

DE INTERÉS:

Viejas y nuevas formas de analfabetismo

 
 
 
El analfabetismo en su definición tradicional da cuenta de las formas más profundas de la exclusión social. A la vez, la alfabetización es también un proceso que incorpora los cambios que van aconteciendo en una sociedad. Los debates acerca de nuevos modos de definir este concepto ilustran de algún modo estas transformaciones sociales. El propósito de este cuaderno es reflejar la tensión entre viejas y nuevas formas de conceptualizar el analfabetismo. Por un lado, como expresión de la deuda social aún pendiente y la exclusión social. Por el otro, como parábola de las profundas y veloces transformaciones sociales, que podrían traer aparejada la radical redefinición del concepto, de forma tal, que al alcanzar la meta de universalización de la alfabetización, “estar alfabetizado” haya adquirido un nuevo sentido.
 
Lectura completa:
 
 
 
Cortesías: SISTEAL.

jueves, 20 de febrero de 2014

En el Aula:

Para mejorar la comprensión oral y escrita de los alumnos:

 
·        1.- El uso regular del dictado: Mejora las destrezas orales y escritas de los escolares, y fundamentalmente las relacionadas con la gramática y la ortografía», como un objetivo fundamental del aprendizaje escolar.

 

·        2.- Realizar pruebas orales: periódicamente realizar pruebas orales sobre los contenidos de las distintas áreas del currículo, con adecuación graduada del lenguaje y de los conocimientos, para que el alumnado afiance sus posibilidades de expresión oral y mejore su competencia comunicativa.

 

·        3.- El manejo  diccionarios: estimular el manejo adecuado y frecuente de diccionarios (normativo, enciclopédico, sinónimos y antónimos, técnico, entre otros) a partir del segundo ciclo de educación primaria, como herramienta que contribuye a que el alumnado aprenda y consolide la ortografía de las palabras básicas además de adquirir vocabulario.

 

·        4.- La integración de las tecnologías: favorecer la integración de las tecnologías de la información y la comunicación como vía estimulante y eficaz para la mejora de la competencia comunicativa, aprovechando las posibilidades que ofrecen los distintos medios de acceso al conocimiento y los espacios digitales de interacción y colaboración.

 
Relator: Hec.Rach

lunes, 17 de febrero de 2014

Educación:


La televisión, un medio didáctico

*Julio Guerrero Díaz.

 



El medio televisión se ha convertido para la sociedad en algo indispensable; es como la necesidad de comer, beber, bañarse… Ya no se mira como un simple objeto; se ha convertido en un miembro más de la familia: reúne a sus miembros y los hace que en algún momento del día se relacionen entorno a lo que están viendo o bien que compartan la vivencia del día. Se ha convertido en acompañante de las personas, y es desde esta perspectiva que podemos sacarle más provecho y convertirla en un medio didáctico.

Diferentes estudios audio-métricos han demostrado que la cantidad de tiempo que se le dedica a la televisión en todos los sectores sociales, edades, sexos y nivel cultural, refleja sin duda que los medios, y en especial la televisión, son el reflejo de los nuevos lenguajes, basados particularmente en sus soportes audiovisuales.

En ese sentido, es necesario que la audiencia vaya descifrando de una manera más correcta estos discursos para que sepan conocer, interpretar, comprender sus mensajes y disfrutar y aprender con ellos y de ellos. De esa manera convertimos a la televisión en un medio didáctico que nos abre nuevas maneras de aprendizajes.

El medio televisivo ofrece múltiples opciones educativas, como un medio auxiliar pedagógico en las distintas asignaturas, complementando y dando soporte a los contenidos y estrategias curriculares; por tal razón hay que ir formando buenos espectadores capaces no solo de entender cada discurso televisivo, sino dialogar con ellos desde los hogares y especialmente desde las aulas. Esto exige superar la clásica y absurda rivalidad que padres y maestros han visto en la televisión, considerándola enemiga de la educación de sus hijos.

Otro punto interesante acerca de los aprovechamientos que se le puede dar al medio televisivo lo plantea Ferré (1994): “la televisión y las nuevas tecnologías de información y comunicación se han convertido en el fenómeno cultural más impresionante de la historia de la humanidad; es en lo que menos se prepara al ciudadano… la escuela se preocupa más por el saber que por perpetuar la cultura; por eso queda desfasada cuando se ha de adaptar a una sociedad en cambio, cuando ha de educar para una cultura renovada”.

Para ir aprovechando la pedagogía desde los medios y la televisión en especial, las reformas al sistema educativo con nuevos currículos flexibles y abiertos permiten poner en marcha el uso de la televisión como una vertiente didáctica integradora. Hay que ir buscando una intersección entre lo educativo formal y lo no formal, con el fin de ir acercándose a la formación de las diferentes capacidades que necesitan los educandos llámense estudiantes o ciudadanía.

Afortunadamente la escuela ha mirado hacia la poderosa pantalla televisiva como un recurso que puede fortalecer los procesos de aprendizaje con el fin de utilizar la imagen audiovisual para potenciar sus capacidades críticas y reflexivas; conocer el funcionamiento del medio, así como para enseñar a utilizar este nuevo lenguaje de comunicación que hoy es el más dominante, atractivo y ágil; el que tiene más poder de posicionamiento en la mente de las personas.

Se dice que, de lo que uno lee, el 30% lo retiene y que al cabo de unos cinco años apenas se puede recordar de lo leído un 10%; en cambio del lenguaje visual se nos graba el 70% de lo mirado, y al cabo de esos mismos años la graficación mental todavía guarda en su memoria un 50% de lo visto. He ahí la importancia del discurso visual como complemento pedagógico y didáctico. En todo caso tenemos que ver hoy al lenguaje audiovisual como otra forma de mediación pedagógica.

Para ir incorporando el acompañamiento de la televisión y su lenguaje comunicacional en los procesos educativos, lo primero que hay que hacer es desmitificar los juicios de valor que le dan a la televisión. Hay que desatanizarla. No es el demonio. Hoy es la que nos acompaña, la que nos entretiene, nos informa, nos orienta, nos educa; es por eso que tiene un sitio privilegiado en nuestros hogares. Por último, la necesitamos para dormirnos. La programamos con tiempo y nos ayuda a conciliar el sueño. Es un somnífero.

 

* Consultor y catedrático universitario

 
Cortesías: Nuevo Diario

sábado, 15 de febrero de 2014

NUESTRO PAN DIARIO
15/02/2014
 
El gran Creador y Sanador
Lectura: Salmo 139:1-16



Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras… —Salmo 139:14
 
 
Hace unos años, tuve un accidente bastante grave mientras esquiaba en la nieve y me desgarré un músculo de la pierna. El médico me dijo que el desgarro me había hecho perder mucha sangre. El proceso de curación fue lento, pero durante la espera, quedé asombrado ante la grandeza de nuestro Creador (ver Colosenses 1:16).
 
He abollado un par de paragolpes de automóvil y roto algunos platos, y siguieron en esa condición; pero mi pierna no. En cuanto se desgarró el músculo, los mecanismos internos de cicatrización que Dios creó en mi cuerpo empezaron a actuar. De manera invisible, en lo profundo de mi pierna dolorida, los remedios de su maravilloso diseño sanaban la herida. Poco después, estaba andando y corriendo otra vez, con una comprensión completamente renovada de lo que el salmista quiso decir al expresar que las obras del Señor son «formidables, maravillosas». Mi corazón se llenó de alabanza (Salmo 139:14).
 
A veces, hace falta algo como un accidente o una enfermedad para que nos acordemos de la obra maestra que constituye nuestro cuerpo. Así que, la próxima vez que enfrentes una interrupción inesperada, sin importar su causa, ¡centra tu atención en el amor maravilloso de Cristo y permítele elevar tu corazón en gratitud y adoración aun en medio del dolor!
 
Señor, ayúdanos a verte más allá de las circunstancias, y a meditar en tu obra maravillosa y tu diseño perfecto.
JMS.
 
 
La adoración al Creador supremo comienza con un corazón agradecido.