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lunes, 1 de abril de 2013




Identidad profesional del ser maestro

Teresita de J. Durán Vela
Asesor Técnico Pedagógico en Educación Especial

Resumen: En la historia de la humanidad, el maestro es un personaje clave, en cualquier cultura o época, es considerado como faro que guía el desarrollo humano y el progreso de los pueblos. Sus enseñanzas cimientan el saber que a lo largo de la vida, son la base para el crecimiento personal; con su ejemplo, se perfilan nuevas conductas y se bosquejan actitudes. Los maestros dejan huella en sus discípulos, algunas veces de manera positiva y otras negativas. El maestro es un agente con potencial para transformar el entorno escolar, facilitar el aprendizaje de sus alumnos mediante el planteamiento de situaciones problemáticas de la vida diaria que requieren ser resueltas; su inteligencia, apuntala la capacidad creadora y emocional para construir escenarios didácticos apropiados a los intereses de los educandos. Su intuición se perfecciona con el conocimiento del campo disciplinar a enseñar y el saber hacer, ¿qué y cómo enseñar? ¿Cómo alimentar la pasión por enseñar y convertirse en buen maestro? ¿Por qué es necesario fortalecer los principios de la profesión docente? La autoevaluación es el primer canal para analizar y reflexionar, el intercambio de experiencias entre colegas, los cursos de actualización y el análisis del rendimiento académico de los alumnos, son algunas fuentes de enriquecimiento que el educador debe valorar para inspirar su desarrollo profesional.

Palabras clave: Maestro, Identidad profesional, Desarrollo profesional, Crecimiento personal

Recibido: Septiembre de 2012; aceptado para su publicación: noviembre de 2012

Planteamiento de la temática, problema o necesidad

Actualmente, las actitudes y desempeño de los maestros mexicanos son tema de crítica y discusión; por una parte, la calidad de su actuación en el contexto escolar y su vinculación con la comunidad, refleja el compromiso con la identidad profesional y competencias docentes desarrolladas; por otra, el desempeño académico de los estudiantes y los resultados de las evaluaciones institucionales, son indicadores que se utilizan para desacreditar o en su caso reconocer la loable tarea realizada por los educadores.
El presente y el futuro de este siglo globalizado está direccionando la formación y el desarrollo profesional de los docentes, éstos, no pueden conformarse con los instrumentos de antaño, ni sumirse en las técnicas expositivas, la copia o el dictado de leyes, fórmulas y teorías; el enfoque de la educación por competencias, los intereses de los estudiantes, la propia naturaleza de los grupos en los colegios, el acceso a las tecnologías de la información, demanda un replanteamiento de los modelos didácticos, organizativos y en consecuencia de las prácticas docentes. ¿Qué aprenden mis alumnos? ¿Cómo aprenden? ¿Por qué y para qué asisten los jóvenes a la escuela? ¿Qué enseño? Son algunos cuestionamientos vigentes que deben orientar las prácticas pedagógicas en el aula.

Preguntas generadoras de análisis

¿En qué momento cambió la cultura laboral de los educadores? ¿A qué se debe el predominio de actitudes de conformismo, pasividad y mediocridad en algunos integrantes del gremio magisterial? ¿Dónde están los maestros extraordinarios? ¿Por qué algunos mentores desecharon los valores y principios éticos de la profesión? ¿Cuáles son las expectativas de la sociedad en la actualidad? ¿Estarán dispuestos los profesores a marcar la diferencia, a tener expectativas de realización personal y trascender como maestros? Estas son algunas pautas que invitan a reflexionar sobre la identidad profesional.
¿Por qué y para qué repensar la identidad profesional del Ser maestro? ¿Por qué apostar a la revalorización de la carrera docente? Cuando el docente tiene autodeterminación para dialogar consigo mismo, seguramente tiene respuestas a cuestionamientos como: ¿Qué significa ser maestro? ¿Por qué decidí ser maestro?
¿Qué espero de esta profesión? Es una pregunta básica. Si la persona que ejerce la profesión, tiene la convicción de su misión como maestro y define un proyecto de vida profesional que impulse su propio crecimiento personal, estimule su desempeño laboral y motive su desarrollo, se dirige con pasos firmes a su autorrealización.

Descripción de las formas en que ha sido abordada

Con la finalidad de ofrecer a los maestros de nuevo ingreso de educación básica en la entidad, una bienvenida y el inicio de un proceso formativo, se presentó el Proyecto Importancia de Ser Maestro. Esta propuesta es al mismo tiempo una estrategia congruente con los principios del Programa Sectorial 2010-2015 de la Secretaría de Educación en el estado de Campeche, y con las recomendaciones del Curso básico Relevancia de la profesión docente en la escuela del nuevo milenio (agosto 2011), implementado por la Secretaría de Educación Pública.
Está dirigido a maestros de nuevo ingreso que obtuvieron una plaza docente mediante el examen de asignación de plazas emanadas de la Alianza por la calidad de la educación. Los propósitos generales fueron: sensibilizarlos acerca del valor de la identidad profesional y sus implicaciones en la calidad de la práctica educativa; y ofrecer espacios de análisis y reflexión, sobre los valores profesionales y actitudes positivas del docente, que contribuyan a la formación de su identidad profesional.
Su operatividad se basó en la realización de un Taller de sensibilización, con una duración de cuatro sesiones, de 5 horas cada una. Incluyó momentos de reflexión, con sesiones vivenciales y temáticas (autoestima, liderazgo, identidad profesional, fases de la carrera docente, proyecto de vida, etc.…) para fortalecer competencias sobre los valores profesionales y actitudes positivas del docente, que contribuyan a la formación de su identidad profesional y al compromiso con la educación pública en el estado.
Resultados

De enero 2011 a enero 2012, participaron 340 maestros de nuevo ingreso de los diferentes niveles y modalidades de educación básica.

Niveles
Enero 2011
Septiembre 2011
Enero 2012
Total
Preescolar
31
12
28
71
Primaria
15
10
60
85
Telesecundaria
10
5
3
18
Secundarias Técnicas
11
7
15
33
Secundarias Generales
24
8
5
37
Educación Especial
51
7
2
60
Educación Física
9
0
1
10
Educación Indígena
16
5
5
26
Total
167
54
119
340

Para conocer las características del universo de docentes nuevos y sus opiniones respecto a la profesión, se aplicaron encuestas personales a una muestra seleccionada. El instrumento, consistió en una entrevista escrita. En la primera parte, indaga aspectos como sexo, preparación académica y edad; en la segunda parte, hace referencia, a cuestionamientos como: ¿Por qué decidir ser maestro? ¿Por qué decidí trabajar en educación? ¿Estoy satisfecho con mi profesión?, entre otras. En total, se aplicaron 236 encuestas.

De esa muestra, 158 son del sexo femenino y 78 del sexo masculino; 209 docentes tienen nivel de licenciatura y 19 están cursando estudios de maestría. El rango de edad de mayor frecuencia fue de 20 a 25 años, lo cual indica que se trata de una generación de jóvenes educadores.


Para los cuestionamientos ¿Por qué decidí ser maestro? y ¿Por qué decidí trabajar en la educación? los indicadores Por ser una carrera humanista y Vocación fueron las opciones elegidas por la mayoría, tal como se aprecia en los siguientes gráficos:



Conclusiones

*       La profesión docente es compleja, dinámica y gratificante. Significa vocación de servicio, una tarea humana, noble y digna; no un empleo común, cuyo salario compensa la jornada laboral, más que un trabajo, es oportunidad para el crecimiento personal, es un acto de amor y de perfectibilidad humana. Ninguna tableta o vitamina dosifica los nutrientes del saber, es la educación y la espiritualidad para modelar la vida del ser humano, lo que distingue el ejercicio de esta profesión de cualquier actividad laboral.

*       Dignificar la profesión docente corresponde a cada educador. El mejor reconocimiento viene de los alumnos, de los padres, del pueblo y la comunidad a la que se sirve, del respeto; no por los años de servicio a la educación o por el tiempo de haber devengado un sueldo, sino por haber sido un ¡Maestro Extraordinario!

*       La docencia es una profesión gratificante, pone de manifiesto sentimientos y valores. Una profesión altamente humanista, cuya misión engrandece el corazón, fortalece la vocación de servir con generosidad y humildad.

*       Clarificar los valores y vivirlos en la escuela, así como valorar la profesión docente es condición imprescindible para lograr un cambio cualitativo y la mejora de la calidad del desempeño personal e institucional.

*       Cada docente es responsable de su identidad. Su actuación personal y profesional, refleja un ejemplo que estimula a sus alumnos en el proceso de formación como persona.

*       La práctica formativa a partir de las experiencias concretas promueve el replanteamiento constante de la práctica pedagógica como parte de un proceso significativo de desarrollo profesional.

*       Un docente comprometido con su carrera, busca, propone, actúa con gran responsabilidad y no se conforma con lo establecido; cree en el potencial humano y reflexiona sobre su práctica, conserva una actitud de éxito y tiene el valor de trascender en su profesión.

*       El docente con identidad profesional tiene un compromiso consigo mismo, cree que su labor es importante para el crecimiento de sus alumnos, porque ambos son personas inteligentes y ciudadanos de buena voluntad. Eso lo obliga mantener la esperanza y la motivación para trascender, educar, elevar su nivel vital y personal.

Referencias

Araneda Garcés, N. Principios y valores en la vida educacional. Conferencia. Campeche, México, 2004.

Day, C. Pasión por enseñar. La identidad personal y profesional del docente y sus valores. Ed. Narcea, Madrid, 2007, 212 p.

Durán, T. (2005) Atención educativa a la diversidad. Una filosofía, un desafío. http://www.odiseo.com

Durán, T. La responsabilidad social del docente en Educación Especial. Campeche, México. 2004, 49 p.

Latapí, P. ¿Cómo aprenden los maestros? Cuadernos de discusión. México, 2004.

Imbernón, F. La formación y el desarrollo profesional del profesorado. Ed. Graó. 1994, p. 45-47

Martínez, M. El contrato moral del profesorado. SEP. México, 2000. 134 p.

Namo de Mello, G. Nuevas propuestas para la gestión educativa. SEP. México, 2004, 112 p.

Schmelkes, S. La formación de valores en la educación básica. SEP. México, 2004, 159 p.

Sege, P. La quinta disciplina.

Ramírez, I. El compromiso ético del docente. Revista iberoamericana de educación. http://oie.com.es

 

sábado, 30 de marzo de 2013

¿Cómo se construyen las competencias en el aula?

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El desarrollo de la competencia es una construcción progresiva de estructuras de pensamiento y de acción que avanzan en complejidad. El alumno actúa frente a cada situación razonando, tomando decisiones conscientes, realizando ensayos y errores, planteando dudas. Así va construyendo conscientemente sus primeros esquemas de pensamiento, conocimiento y acción.

Con la práctica y ante situaciones similares, estos modos de pensar y de actuar se automatizan gradualmente y se integran con otros formando esquemas cada vez más complejos. Ante una situación distinta de la habitual, un problema o dificultad, si los esquemas disponibles no son útiles para resolverla, el sujeto toma conciencia del obstáculo, de los límites de sus conocimientos y de sus esquemas, e inicia un proceso reflexivo que puede dar lugar a un nuevo esquema que le permita resolver la situación. Este, con la práctica, se podrá automatizar y así sucesivamente se va construyendo un sistema cada vez más complejo que se va enriqueciendo con las respuestas que se dan ante cada nueva situación.
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El desarrollo de la competencia es
una construcción progresiva
de estructuras de pensamiento y de acción
que avanzan en complejidad

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Los modos de pensar y de actuar que en un principio fueron conscientes, cuando se transforman en acciones rutinarias, participan en acciones más complejas y sirven de base para la construcción de nuevos esquemas, en particular, cuando la persona se encuentra con dificultades u obstáculos imprevistos.

Los esquemas que el sujeto ha construido durante su vida son los que le permiten, ante una situación, saber cómo y cuándo aplicar principios y reglas, decidir cuál es el saber pertinente, evaluar cuándo una regla es aplicable, con qué matices y qué excepciones.
Los esquemas median entre los saberes y la acción del sujeto ante una situación. Sobre la base de sus esquemas el sujeto es capaz de:
- Percibir e interpretar la situación problemática o no.
- Pensar: realizar inferencias, anticipaciones, analogías, genera-
lizaciones, calcular probabilidades.
- Evaluar: diagnosticar a partir de un conjunto de indicios, investigar informaciones pertinentes.
- Actuar: adoptar una decisión teniendo en cuenta el momento, el clima, la actividad, lo que puede ganar o perder al intervenir. Improvisar sin apelar conscientemente a los conocimientos.
En el proceso de construcción y de integración de esquemas, una de las operaciones que normalmente el sujeto realiza, es establecer analogías, asociar la nueva situación con otras parecidas, de modo que dispone de esquemas que le permiten resolver “familias de situaciones”. Por eso, si bien en el aula no se pueden plantear todos los casos a resolver o a analizar, el docente deberá seleccionar los tipos de situaciones representativas de modo que el alumno vaya aprendiendo modelos que guíen su acción. Por ejemplo, si es capaz de resolver un tipo de problemas, podrá resolver todos los que sean similares.
La competencia consiste, en especial, en descubrir poco a poco analogías entre distintas situaciones, que permiten transferir conocimientos y experiencias. En este proceso de transferencia, el alumno repite algunas acciones, puesto que la competencia moviliza el recuerdo de experiencias pasadas, pero inventa soluciones parcialmente originales, que responden, cuando es posible, a la singularidad de cada situación.
Representamos sintética y gráficamente las ideas desarrolladas en este apartado:
¿Cómo se puede ayudar a formar las competencias?
Existen ciertos principios básicos que podemos tener en cuenta como base, para la enseñanza:
- La competencia para el desempeño en la vida no es algo que se pueda transmitir, no se pueden programar los esquemas mediante una intervención exterior.
- Los esquemas que permiten movilizar saberes de manera adecuada, en tiempo real, para resolver de manera eficaz una situación compleja se desarrollan y se estabilizan con la práctica.
- Los esquemas se construyen mediante experiencias renovadas, redundantes y estructuradoras.
- La práctica por sí sola no es suficiente, es necesaria la reflexión sobre la práctica. Implica que el alumno revise constantemente su desempeño, sus saberes, saque conclusiones sobre su propia práctica en forma individual o en equipo, se cuestione, intente comprender sus fracasos, anticipe los cambios que hará la próxima vez.
- La ayuda del docente consistirá, básicamente, en favorecer el proceso de reflexión, la adquisición y profundización de fundamentos teóricos que están en la base de los desempeños y de la resolución de problemas.
- El desarrollo de competencias es un proceso que requiere tiempo; sólo es posible si el sujeto puede vivir las experiencias, analizarlas y sacar conclusiones.
- La formación de competencias requiere de un equilibrio entre aprender conocimientos, practicar procedimientos y practicar resolución de problemas, realización de tareas, diseño y gestión de proyectos que pongan en juego la integración de los aprendizajes.
- La evaluación de las competencias, no se limita a los conocimientos, es necesario observar el desempeño del alumno ante tareas complejas y requiere, fundamentalmente, autoevaluación durante el proceso.

La formación basada en competencias es un enfoque que responde a los propósitos formativos de la escuela actual, dado que, en lugar de centrarse en la adquisición de contenidos que rápidamente se vuelven obsoletos, tiene como eje y punto de partida las competencias sociales, intelectuales, éticas, tecnológicas que posibiliten un buen desempeño social y profesional.
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La competencia es una construcción progresiva
de esquemas de pensamiento, decisión y acción

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Procura que el alumno resuelva problemas, tome decisiones en distintas situaciones, realice tareas, elabore producciones movilizando los conocimientos y procedimientos aprendidos en las distintas disciplinas. Se basa en un concepto de formación como proceso realizado por el sujeto que aprende y propone para el docente el rol de ayudar a formar.
La competencia es una construcción progresiva de esquemas de pensamiento, decisión y acción, que se logra mediante un proceso permanente de práctica reflexiva del propio alumno, la explicación y la fundamentación de los procesos realizados, el aprendizaje colaborativo y el intercambio de experiencias.
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FUENTE:
Ediciones Santillana, S.A., Enseñanza y evaluación por competencias. Problemáticas
y propuestas
, Buenos Aires, 2008 (pp. 40-41).
AUTORAS:
  • Susana Avolio de Cols: Lic. En Ciencias de la Educación, Universidad de Buenos Aires, Especialista en Informática educativa y Educación a distancia Universidad UNED-Madrid, Doctorando en Educación Universidad de Murcia.
  • Teresa Cassará de Giudici: Lic. en Enseñanza de la Historia y Ciencias Sociales Universidad CAECE, Diplomada Superior en Ciencias Sociales con Especialización en Educación y Constructivismo y egresada del Posgrado en Ciencias Sociales. Construcción y Actualización del Conocimiento Disciplinar, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Profesora de Historia.
  • Graciela Cortes: Doctoranda en Educación, Universidad Católica de Santa Fe, Lic. en Educación, Universidad Nacional de Quilmes, Profesora de Matemática.
  • Sandra Filomeno: Magister en Psicología educacional, Universidad de Buenos Aires, Lic. en Psicopedaógía, Universidad CAECE. Profesora en Ciencias Naturales.
  • Viviana Mónica Novo: Profesora de Castellano, Literatura y Latín, Instituto Nacional Superior del Profesorado Secundario “Joaquín V. González”. Autora de libros de texto.
EDITORA:
  • Andrea Fernández Boiso, Santillana Argentina.
twitter Por: EDITORIAL SANTILLANA
@SantillanaARG
          
 

viernes, 29 de marzo de 2013




Apostar por ciudadanos críticos y reflexivos: desafío docente:
 
María del Rosario Cakic. Serie IBERCIENCIA: Instituto Iberoamericano de Enseñanza de las Ciencias y la Matemática. Propuestas desde la Docencia

 

 Al enseñar ciencias en la educación media de nuestro país uno de los principales obstáculos que encontramos, y no exclusivo de las ciencias, es lograr la motivación de nuestros estudiantes.

Es frecuente que asocien el aprendizaje de las mismas con la adquisición de un amplio vocabulario, la aplicación de métodos rígidos preestablecidos por el docente y la manipulación de determinados instrumentos. Sin duda esta visión que tienen nuestros alumnos concuerda con la mirada de las ciencias que ha estado presente en las aulas por varias décadas y de la cual somos producto sus docentes.

 Empezar a cambiar la concepción de ciencia y reconocer el papel que esta tiene en nuestra vida cotidiana puede ser el puntapié inicial para lograr un cambio en el aula. Sin duda la nueva concepción de ciencia y de aprendizaje de la ciencia debe reflejarse desde la práctica y no desde el discurso.

 Aspiramos a que los adolescentes sean críticos en nuestras clases, reflexiones y argumenten con propiedad sobre determinados temas, que puedan interpretar gráficos, textos e imágenes; sin embargo está presente en nuestras planificaciones la enseñanza de estrategias o nuestros objetivos están centrados en el aprendizaje de contenidos conceptuales,

 Lograr ciudadanos críticos y reflexivos es un desafío para la educación y sin duda un gran desafió que el docente tiene que asumir pero debe estar preparado para asumir. Generar espacios de intercambio entre docentes apostando a la reflexión sobre nuestras prácticas, nuestros aciertos y errores contribuye a pensar el proceso de enseñanza - aprendizaje de las ciencias, desde el lugar del alumno como ciudadano que se está formando y desde el docente como un eslabón en su formación primordial en la misma, que puede dejar huellas profundas o simplemente pasar.

 La presencia de las laptop en el salón de clases es muestra fehaciente del avance de la tecnología y para cada sociedad el reflejo de sus políticas educativas. Poder aprovechar este recurso de forma acertada no escapa a la necesidad de formación en el uso y potencial de las mismas. Si entendemos que aprender ciencias trasciende la adquisición de un cuerpo de conocimientos e implica contextualizar la construcción de los mismos en un momento histórico, con determinadas metodologías, se hace necesario acercar al estudiante al trabajo científico, a los problemas de interés social, a los avances tecnológicos y a su presencia en nuestra sociedad.

 Reconocer que el aprendizaje de las ciencias implica manejo de contenidos conceptuales, que no deben estar ausentes, con una contextualización social y como producto de la investigación científica nos ayuda a identificar donde se encuentran nuestras debilidades a la hora de planificar. Poder contar con una formación permanente y tener acceso a información científica es uno de los grandes aportes que recibimos quienes formamos parte de Iberciencia, el intercambio con docentes de diferentes países con realidades diferentes amplia nuestra visión local y nos permite conocer otras realidades. El aporte de materiales aplicables a diferentes cursos y la secuenciación de propuestas que se nos plantean, contribuyen a que vayamos incorporando y sistematizando en nuestras prácticas una forma de trabajo diferente que apuesta a lograr ese cambio en la visión que los estudiantes tienen de la ciencia y que es vivenciada como un obstáculo para su aprendizaje.

 Nuestra formación acompañada de políticas educativas que permitan contar a cada Centro Educativo con los recursos fundamentales para lograr ciudadanos críticos y reflexivos.
 
 
Fuente: OEI.

jueves, 28 de marzo de 2013

EL DEBATE: Apuntes antropológicos sobre la apropiación social y resistencia de las TIC 
 

Por Walter Julián Quinchoa Cajas
Antropólogo e investigador del Grupo de Estudios Sociales Comparativos (GESC), Departamento de Antropología, Universidad del Cauca, Colombia.


Una de las tareas primordiales de la investigación sobre el uso de las nuevas tecnologías está referido a su contribución a la resolución de problemas en contextos locales (Santos 2003). La apropiación social de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) no sólo debe ser del interés de las políticas públicas, sino de las diversas disciplinas porque en este campo existen más interrogantes e investigaciones por desarrollar que respuestas frente a los procesos de apropiación social o resistencia de TIC en diferentes localidades. (1)
Este escrito presenta el análisis de algunos conceptos o categorías que se articulan como la apropiación social, la resistencia y TIC, en algunos casos reflexionado sobre el contexto colombiano. Muchos son los artículos que hablan de antropología cyborg, de antropología de la ciencia y la tecnología, etc. Sin embargo, ¿qué tanto conocemos de los antecedentes de estos subcampos epistemológicos? Sin duda, otras tradiciones académicas han marcado la pauta en ofrecer marcos teóricos y ¿la antropología en Iberoamérica qué tanto ha avanzado en esta materia? En lo que sigue se ofrecen algunos apuntes antropológicos (incipientes) sobre este tema en cuestión.
Antropología social de la tecnología, la apropiación social y la resistencia
Rodrigo Díaz (1995) ha planteado que es ingenuo evocar una antropología de la tecnología como trabajó en los años sesenta. Señala que se debe fortalecer la antropología social de la tecnología, debido a que es indispensable elaborar un marco conceptual renovado para abordar los temas en su integralidad. Al respecto, Selwyn (2003: 100) ha argüido “una base conceptual débil para fortalecer un profundo entendimiento de la tecnología y la sociedad” al referirse a la comprensión del no uso de las TIC. En efecto, Díaz (1995) propone el concepto de “sistemas socio-técnicos”, en los cuales se explique el cambio tecnológico y la articulación entre tecnología, sociedad y cultura. Esto es necesario debido a que se deben redefinir una nueva ruta de investigación que vaya más allá de la visión estándar de la tecnología (Pfaffenberger, 1992ª) para optar por posturas teóricas de la antropología cultural, política y simbólica que expliquen la relación entre el cambio y la tecnología. Así, Díaz (1995) aboga por una antropología social de la tecnología con miradas críticas y pluralistas frente al papel que la tecnología cumple en la vida diaria. Además, es importante que el concepto drama tecnológico (Pfaffenberger, 1992b) sea estudiado puesto que "puede ser definido (…) como la creación, apropiación, modificación, invalidación o destrucción de un SST [Sistema Socio Técnico]" (Díaz, 1995: 36. Énfasis mío). La antropología de la tecnología debe enriquecerse de diferentes elementos teóricos y metodológicos, que superen la separación de lo interpretativo y lo explicativo. (2)
A partir de otra perspectiva los aportes de Santos y Márquez (2003) destacan la contribución de la antropología de la tecnología para el análisis de casos locales en la relación tecnología-cultura. Proponen tres líneas de análisis antropológico: 1. Entender las nuevas tecnologías como procesos socio-culturales conflictivos y diversos; 2. Estimar que los procesos simbólicos de asimilación, diseño y desarrollo de nuevas tecnologías se expresan en el contexto; 3. Reflexionar críticamente el marco teórico-metodológico de la antropología y su relación con la tecnología, además, considerando las valoraciones de la tecnología y cultura en el marco de la antropología tradicional (Cfr. Santos y Márquez, 2003, citado en Martínez y Arellano, 2004: 97). Uno de los aspectos a tener en cuenta en los procesos de apropiación social, es la dimensión temporal que puede estar referida a las etapas de asimilación de las TIC, en aspectos como la curiosidad sobre estas tecnologías, su acceso, su uso y en algunas ocasiones la apropiación y en otras las resistencia sobre ellas (Cfr. Geslin, 2003).
La categoría “apropiación social” en las últimas dos décadas aproximadamente, ha venido empleándose con diferentes fines y matices, caso contrario a la conceptualización de la resistencia que está aún por ser abordada (Cfr. Escobar, 1999). (3) Sin embargo, Neüman ha sugerido que “la resistencia no tiene que ser un rechazo o no uso de la tecnología. La resistencia se da contra las mismas fuentes que impulsan la introducción de la tecnología en la sociedad pero utilizando a la propia tecnología luego de un proceso de apropiación” (2012, comunicación en línea). Así, la resistencia puede ser entendida como un proceso que amerita ser reflexionado y profundizado y que vaya más allá de manifestar una “posición política” (Neüman, 2008). Se plantea que este concepto está a la espera de ser explorado en contextos locales.
Neüman (2008), además, aboga por la contribución de un discurso sobre la comprensión y entendimiento de la apropiación social, en aras de articular proyectos que se haya trazando este mismo objetivo. Señala que la apropiación social “es el proceso por medio del cual grupos sociales marginales del sistema económico capitalista interactúan con la propuesta cultural, económica, organizacional y de consumo de ese sistema mediante formas de adjudicación de nuevos sentidos, usos y propósitos que actúan como filtros y les permite mantener su propio horizonte de comprensión del mundo” (Neüman, 2008). En efecto, la resistencia estaría ligada a la negociación de lo “nuevo” que llega a los grupos sociales.
Sin embargo, uno de los vacíos que se ha encontrado es la falta de profundización o lo indeterminado que resulta la apropiación a la hora de aplicar o articular con los procesos locales. Es por ello que se considera relevante retomar planteamientos de la apropiación cultural que nos remite al trabajo de Ziff y Rao (1997), donde se define como una adopción de aspectos culturales (desde artefactos hasta subjetividades) considerados esencialmente ajenos a una “cultura propia”, cuya característica apela a un fenómeno multidimensional que connota alguna forma de adoptar algo que puede ser individual o grupal. Berman (2004) asevera que la apropiación cultural, siguiendo a Ziff y Rao, incluye aspectos vinculados a la degradación cultural y que concierne a las relaciones de poder entre personas. Para él la apropiación cultural implica propiedad, aspecto problemático al analizar el rol que la tecnología asume dentro de los planes de vida de los pueblos indígenas, pues en algunos casos la tecnología es abordada como una herramienta al servicio del “desarrollo” de las culturas (Cfr. Mazabuel, 2001). (4) Desde otro punto de vista, Barrio desarrolla ciertos avances en esta definición porque tiene presente dos acepciones: “1) significa cambio de propietario y 2) refiere a adecuar algo a una cosa” (2008: 214 - 215). Según los análisis sobre este concepto, la primera noción introduce un forzamiento, hacer dueña a la sociedad de un conocimiento que hasta el momento resulta ajeno, que no tiene que ser necesariamente entendido en el marco de un sentido de “propiedad”. La apropiación social puede ser entendida como un "proceso de transmisión y de transformación" (Giraldo, 2006: 395), lo cual conlleva a la re-significación de tecnologías. Esto nos lleva a argüir que, tal y como lo sugiere Neüman (2008) siguiendo a Roberto Laz (1977), la apropiación social no es un concepto solamente sino también una categoría porque su complejidad en diferentes contextos así lo determina. Sin embargo, se debe reconocer que ha venido cambiando de acuerdo con los paradigmas en los cuales se inscribe. Algunos autores señalan que ha estado presente en la concepción de proyectos y políticas, empero, recientemente no se le ha dado la importancia como base fundamental de iniciativas de TIC (Botero, Rojas, Cadeac y Escobar, 2009; Neüman, 2008).
Chaparro (2004) es quien plantea desde una visión crítica el desafío de desarrollar una Sociedad del Conocimiento con capacidad para usar creativamente las nuevas tecnologías y sostiene que surgen dos grandes dimensiones que inciden en este proceso. El primero es el desafío de la conectividad en términos técnicos y el segundo, el desafío de la informatización real de la sociedad y de la economía “es un proceso más complejo que requiere de la apropiación social de estas nuevas tecnologías por parte de los diversos actores y sectores sociales, llevando a una integración creativa e innovadora de dichas tecnologías en las formas de actuar” (Chaparro, 2004: 2). Justamente aquí, uno de los planteamientos que cobran relevancia es que los proyectos no deben centrarse en llevar computadores y enseñar a utilizarlos sino que se debe tener en cuenta el entorno y la visión de mundo del grupo social y a la vez la interrelación con diferentes organizaciones de diversa índole donde lo importante es su articulación (Chaparro, 2004: 7). Finalmente, se debe decir que sobre la categoría apropiación se ha realizado mayor producción en comparación con el de resistencia que es relevante de analizar. La antropología social de la tecnología o cualquiera que sea el rótulo que lleve debe empezar a contribuir en el análisis de ambos porque co-existen y este proceso amerita abordar cuestionamientos como ¿Qué tanto se comprende aquello que se denomina resistencia en contextos locales? ¿Cómo entendemos la apropiación social desde lo local? Interrogantes que podrían ser las “cartas de navegación” en la continuación con la exploración en trabajo de campo y que aportará en diferentes procesos para apostarle paulatinamente a giros epistemológicos necesarios en los programas y proyectos que se consulten en diferentes grupos que pretendan implementar las TIC.



Notas al pie

(1) Las TIC son definidas como el “conjunto de recursos, herramientas, equipos, programas informáticos, aplicaciones, redes y medios; que permiten la compilación, el procesamiento, almacenamiento, transmisión de información como: voz, datos, texto, video e imágenes” (República, 2009: 7).
(2) Existe congruencia en los lineamientos teóricos-metodológicos propuestos por los profesores Díaz y Pffaffenberger (Cfr. Pffaffenberger 1992a y b).
(3) Aunque no se desconoce que los primeros esfuerzos en este tema lo realizaron investigadores franco-canadienses (Cfr. Neüman 2008).
(4) El Plan de Vida es “una estrategia a largo plazo para el desarrollo integral del resguardo y toma en cuenta todos los aspectos de la sociedad y la cultura indígena” (Gow 2005: 68).




Referencias bibliográficas

Barrio, C. 2008. “La apropiación social de la ciencia: nuevas formas”, en Revista CTS, Vol.4, No 10, pp 213-225.


Berman, T. 2004. “Cultural appropriation”, en Thomas Biolsi (ed), A companion to the anthropology of American Indians, pp. 383 – 397, Oxford, Blacweel Publishing.


Botero, S.; Rojas, A.; Cadeac, P. y Escobar, C. 2009. Apropiación de las TIC en la Agenda Pública. Apropiación de las TIC en la Agenda Pública. Corporación Makaia Asesoría Internacional.


Chaparro, F. 2004. Apropiación Social de las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) e Informatización de la Sociedad Colombiana. Corporación Colombia Digital.


Díaz, R. 1995. "Ritos mágicos, carabelas, computadoras personales: antropología y tecnología." Nueva Antropología. Revista de Ciencias Sociales (47).


Escobar, A. 1999. Cuarta parte. Antropología de la Ciencia y la Tecnología. En El Final del Salvaje. Naturaleza, Cultura y Política en la antropología contemporánea. Cuarta parte. Antropología de la Ciencia y la Tecnología. Pp. 319 – 382. ICANH, Bogotá.


Geslin, P. 2003. Las formas de apropiación de los objetos técnicos o el paradigma antropotecnológico. Nuevas tecnologías y Cultura. C. Bueno and M. Santos. México, Anthropos


Giraldo, R. 2006. "Poder y resistencia en Michel Foucault", en Tabula Rasa, Vol. 4, pp 103 - 122.


Gow, D. 2005. “Desde afuera y desde adentro: la planificación indígena como contra-desarrollo”, en J. Rappaport (ed.): Retornando la mirada: una investigación colaborativa interétnica sobre el Cauca a la entrada del milenio, Popayán, Universidad del Cauca, pp. 65-91.


Martínez, R. and A. Arellano (2004). "Reseña de "Nuevas Tecnologías y Cultura" de Carmén Bueno y María Josefa Santos (Coords.)." Convergencia 11(35): 375 - 380.


Mazabuel, N. 2001. Elementos y reflexión sobre el proceso de formulación del plan de vida del resguardo indígena de Puracé, Popayán, Universidad del Cauca.


Neüman, M. 2008. "La apropiación social como práctica de resistencia y negociación con la modernidad." Anuario Ininco / Investigaciones de la comunicación Caracas 20(1).


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miércoles, 27 de marzo de 2013

El Sistema Educativo Filandes






El sistema escolar más asombroso del mundo). Es un documental de 60 minutos que describe por qué Finlandia posee un sistema educativo que ha sido situado por más de una década como entre los mejores del mundo. Es un sistema educativo muy diferente al del resto de países, y su éxito rotundo los ha llevado a ganar premios en todos los ámbitos. Los alumnos estudian menos, tienen menos tareas, en tanto que los profesores reciben un sueldo competitivo y se encuentran totalmente implicados en su trabajo. ¿Por qué Finlandia? Bob Compton, creador del documental, junto al investigador de Harvard, el doctor Tony Wagner, ha decidido averiguarlo. Los resultados se han consignado en este film. Wagner, educador desde siempre y autor del bestseller "The Global Achievement Gap" (La brecha de logros mundial), nos lleva al interior de este sistema en estos 60 minutos, pues está más que suficientemente calificado para explorar y explicar el éxito finlandés. Desde el salón de clases y a través de entrevistas con estudiantes, profesores, padres, administrativos, directores y funcionarios del gobierno, Wagner nos revela los factores que han llevado a Finlandia a poseer el sistema educativo catalogado como número uno en el mundo.