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domingo, 16 de junio de 2013


Errores de padres en su afán por que sus hijos lean.


Por qué a muchos niños no les gusta leer? Quizá toda la culpa no la tengan la televisión y las consolas.

«Haced lo que queráis, porque de todas maneras lo haréis mal», decía Sigmund Freud a las madres. Quizá fuera demasiado extremo, pero lo cierto es que con toda la buena voluntad del mundo, a veces los padres se equivocan. Todos querrían ver a sus hijos devorando libros y disfrutando al leer mientras aprenden sobre mil y un asuntos, pero en su empeño por fomentar la lectura, el tiro les sale por la culata. ¿Qué falla?

No «hay que leer». Ya lo decía el escritor francés y profesor de literatura Daniel Pennac en el ensayo «Como una novela» con el que lleva abriendo la mente a muchos padres y educadores desde hace 20 años: el verbo leer, como el amar o el soñar, «no soporta el imperativo». Leer es un derecho, no un deber. Es inútil obligar a leer y además resulta contraproducente porque no se transmite una afición por la fuerza.

No se contagia un «virus» que no se tiene. Si los padres no leen o sus hijos no les ven leer, difícilmente podrán convencerles de que se lo van a pasar bien leyendo. Las personas a las que les gusta leer normalmente han tenido algún familiar que les ha transmitido la pasión por los libros. La falta de tiempo no es excusa porque cuando algo realmente se quiere, se busca el tiempo, insiste Pennac.

La lectura, no siempre en soledad. Leer a un niño «es una práctica fundamental, tal vez la más importante y eficaz sobre todo con los niños que tienen dificultades para leer y les cuesta un gran esfuerzo», señala el maestro, licenciado en Historia y logopeda Pablo Pascual Sorribas. Al escuchar a sus padres, comprenden mejor el mensaje y disfrutan con la historia.

¿...y por qué en silencio? «¡Extraña desaparición la de la lectura en voz alta. ¿Qué habría pensado de esto Dostoievski? ¿Y Flaubert? ¿Ya no tenemos derecho a meternos las palabras en la boca antes de clavárnoslas en la cabeza? ¿Ya no hay oído? ¿Ya no hay música? ¿Ya no hay saliva? ¿Las palabras ya no tienen sabor? ¡Y qué más! ¿Acaso Flaubert no se gritó su Bovary hasta reventarse los tímpanos? ¿Acaso no es el más indicado para saber que la comprensión del texto pasa por el sonido de las palabras de donde sacan todo su sentido?», escribía Pennac.

No al constante «¿qué has leído?». Examinar a los niños de cada capítulo o cada libro convierte un placer en un examen, con la ansiedad que de ello se deriva. Conversar sobre un libro que se ha leído fomenta la lectura, siempre que el niño no se siente como en un banquillo. Es el «derecho a callarse» de todo lector, porque ¿a quién no le molesta que le pregunten qué ha entendido?

No a los clásicos por obligación. La escritora Ángeles Caso describía en el artículo «Lectores del siglo XXI» cómo se enamoró de la literatura: «No recuerdo que me padre me negase nunca un libro. Ni por bueno ni por malo, ni por demasiado sencillo ni por demasiado complicado, ni por moral ni por inmoral. En mi casa leíamos con la misma fruición los «Cuentos del conde Lucanor» y las historietas de Tintín, el «Poema del Cid» y las trastadas de Guillermo Brown...». Y añadía: «Si alguna vez le devolví un libro sin terminarlo, lo recogió con la misma sonrisa con que me lo había entregado, sin hacerme sentir culpable o tonta por mi desinterés». Los padres pueden alentar y estimular, pero los lectores tienen derecho a elegir.

No al «hasta que no lo acabes, no hay televisión». La televisión se convierte así en un premio y la lectura en un trabajo, en el peaje necesario hasta la tele, una contradicción. Y puede ser la tele, o la consola...

Miguel de Cervantes decía: «El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho». No pongamos zancadillas.

 
Los diez derechos del lector

El escritor y profesor francés Daniel Pennac recoge en «Como una novela» (Anagrama) el decálogo de los derechos del lector:

El derecho de no leer un libro.

El derecho de saltar las páginas.

El derecho de no terminar un libro.

El derecho de releer.

El derecho de leer lo que sea.

El derecho al Bovaryismo (enfermedad textual transmisible).

El derecho de leer donde sea.

El derecho de buscar libros, abrirlos en donde sea y leer un pedazo.

El derecho de leer en voz alta.

El derecho de callarse.

 

 

Cortesías: Leer.es.

sábado, 15 de junio de 2013

EDUCACION

Un informe explica la fórmula de Shanghai para transformar las peores escuelas.


Ben Jensen define en un nuevo trabajo los cuatro pasos del programa de gestión empoderada’, una iniciativa china que empareja escuelas de alto y bajo rendimiento para revertir sus resultados en dos años.

De Shanghai, más que su buena nota en PISA (sus estudiantes de 15 años están 30 meses por encima en Matemáticas, 23 meses en Ciencias y 20 meses en comprensión lectora que la media de la Unión Europea, según la última evaluación internacional de 2009), lo que realmente llama la atención es su estrecha brecha de rendimiento entre los mejores y los peores alumnos (de 204 puntos, respecto a los 241 de media de las 34 naciones de la OCDE o los 253 de los Estados Unidos). Es más, el 10% de los peores estudiantes de matemáticas en Shanghai cuenta con un nivel 28 meses superior al de sus pares en EE.UU y estos muestran una menor desigualdad de rendimiento tanto si se compara a los alumnos de un mismo centro, como a los centros entre sí. Lo explica el informeCambio radical escolar en Shanghai, un trabajo del instituto educativo Centro para el Progreso Americano (CAP), que se centra en la apuesta por la equidad de este sistema asiático. Señala a una iniciativa en concreto: el llamado ‘Programa de gestión empoderada’.
Ben Jensen, co-autor de este informe, junto a Joanna Farmer, explica por correo electrónico a ESCUELA, que supo de esta iniciativa a raíz de varios viajes a Shanghai, que realizó en los últimos cinco años con proyectos educativos. Allí, no solo identificó sus ingredientes de éxito sino que podían exportarse sin problema: “Este programa puede implantarse fácilmente en Occidente porque no existen elementos que sean específicos de Shanghai, es más, los políticos chinos que lo desarrollaron se basaron en una una iniciativa similar que observaron en Inglaterra cuando intentaban aprender de su sistema”, apunta. Es una medida relativamente nueva, a penas tiene una década, y en ella han participado unos 100 colegios, por lo que no existen análisis estadísticos de su resultado –PISA mide los centros indistintamente, no solo estos– “pero los políticos, en todos los niveles educativos, lo consideran efectivo para afrontar las desigualdades y mejorar las escuelas de bajo rendimiento”, asegura Jensen.
El ‘Programa de gestión empoderada’ de Shanghai, la ciudad más poblada de China y una de las más pobladas del mundo, surgió, explica el estudio, como respuesta a la preocupación del gobierno por la calidad de algunas escuelas, en especial, en los nuevos suburbios.
En poco más de una década, la población de Shanghai se había disparado de 16,7 millones de personas en 2000 a 23 millones en 2010, lo que se tradujo en una fuerte presión en su infraestructura y servicios. La hipótesis que utilizó Shanghai era sencilla, si había escuelas que funcionaban mal y otras que lo hacían bien, por qué no hacer aquello que resultaba en los centros con más problemas.
Para ello, solo hacían falta: dos años, la voluntad de la Administración, centros y docentes y cuatro pasos concretos: identificar las escuelas de bajo y de alto rendimiento; establecer acuerdos contractuales con las escuelas; tomar las medidas necesarias para convertir las escuelas con dificultades y medir los resultados a través de acuerdos de evaluación y rendición de cuentas. Jensen y Farmer examinan cada uno de ellos, con detalle.

PASO 1. Identificar las escuelas
Antes de iniciar el intercambio de profesores y director, el primer paso es identificar las escuelas de alto y bajo rendimiento, es decir, las que pueden ayudar y las que necesitan ayuda. Hay varios factores que utiliza este programa para ello, que principalmente radican en el distrito escolar. Primero es el análisis de datos sobre el rendimiento de los alumnos que se complementa con visitas de los oficiales del distrito a los centros. También se tienen en cuenta iniciativas tales como premios de desarrollo profesional, las conexiones con la comunidad y las actividades extracurriculares. Un segundo factor es el seguimiento, seguido del emparejamiento de habilidades y por último, la valoración de que la escuela que servirá de apoyo tiene la capacidad de ayudar a la otra sin comprometer su propio rendimiento.

PASO 2. Establecer acuerdos
 Una vez identificadas las escuelas, los centros de alto rendimiento firman un contrato con la jurisdicción responsable, que es normalmente el distrito escolar de la escuela de bajo rendimiento. Si se trata de centros de varios distritos, lo firman con el municipio. El contrato estipula los requisitos de la escuela de alto rendimiento y el soporte que la jurisdicción proveerá. Los requisitos incluyen algunos de los objetivos de rendimiento de la escuela ‘apoyada’ y la descripción de cómo van a trabajar ambos centros juntos. Además, el contrato especificará el plazo, el coste y los mecanismos de evaluación que se utilizarán. La duración es normalmente de dos años, aunque en algunos casos, pueden durar hasta cinco, si todas las partes están de acuerdo. Este plazo se fundamenta en dos factores: primero, en que dos años es el período en el que una escuela normal puede experimentar cambios y segundo, en que es el tiempo en el que un centro de alto rendimiento puede ofrecer la mayoría de la ayuda. Además, se cree que este tiempo limitado “empuja la escuela ayuda a actuar de una manera proactiva”, puntualiza el estudio.

PASO 3. Tomar medidas
Cuando ya se ha establecido el contrato, el siguiente paso es tomar las medidas de transformación. Estas incluyen:
primero, la planificación del plan de estrategia y liderazgo, lo que supone que varios profesores de la escuela de alto rendimiento, conducidos por su director, establezcan un grupo de trabajo y analicen la situación actual del centro de mal rendimiento en el que van a trabajar; que identifiquen los principales problemas y proporcionen metas y objetivos claros para superarlos y que los emparejen con las cualidades de la escuela. Además, deben ser flexibles en su aplicación. El informe del CAP insiste en la importancia de que la escuela de alto rendimiento logre “la aceptación y el apoyo del personal de la escuela de bajo rendimiento”.
Segundo, las escuela de alto rendimiento creará una cultura escolar que promueva el aprendizaje productivo, aquí las actividades extracurriculares y sociales juegan un papel fundamental.
Tercero, se desarrollará un plan para mejorar la enseñanza y a cada miembro del personal se le ofrecerá un plan de desarrollo individual que esté alineado con el objetivo estratégico de la enseñanza eficaz. Su finalidad es el desarrollo de docentes eficaces que puedan liderar y desarrollar a otros profesores de la escuela.
Cuarto, a fin de conseguir el objetivo principal, que es mejorar el aprendizaje del estudiante, se evaluará el progreso de los alumnos.
Y, por último, se elaborará un plan de cooperación entre las familias y la escuela, lo que incluye actividades extraescolares y sociales y especialmente, las visitas domiciliarias, una característica de la escolarización en Shanghai, donde profesores titulares visitan el hogar de cada estudiante y discuten sus objetivos de desarrollo y aprendizaje. Dependiendo de la escuela, esto se hace normalmente una o dos veces al año.

PASO 4. Rendir cuentas.
Por último, para comprobar su eficacia, se llevan a cabo evaluaciones en el medio y al final de los acuerdos establecidos y una tercera parte, mediante las directrices establecidas por la municipalidad de Shanghai. El estudio asegura que algunos problemas como una planificación insuficiente o la resistencia del personal se identifican rápidamente, y así, los evaluadores se aseguran de que se realicen los cambios oportunos.
Y, ¿qué gana la escuela de alto rendimiento con todo esto? El programa de Shanghai también piensa en esto y establece que la diferencia que quede de los 500.000 yuanes al año (unos 62.625 euros) que ofrece el órgano responsable del acuerdo para los salarios de docentes y director y los costes del proceso, vaya a la escuela de apoyo, como incentivo. “Es una manera muy barata de abordar el bajo rendimiento en los centros y que por tanto, supone un ahorro a largo plazo. También tiene la ventaja de que, al mismo tiempo que se dirige a las escuelas con problemas, proporciona más recursos a las escuelas que funcionan”, concluye Jensen. Todos ganan.
 
Fuente: OEI.

domingo, 9 de junio de 2013




 
El uso de la tecnología en el aula para personalizar la enseñanza.

 
Las tecnologías adaptadas favorecen una enseñanza personalizada. Este es el objetivo del Proyecto de Educación Básica Interactiva (EBI), una alternativa pionera en nuestro país, que atiende las necesidades específicas de cada estudiante.
Supone un cambio al sistema de enseñanza, ya que el alumno se vuelve mucho más autónomo y el profesor establece con él una relación basada en el seguimiento y la resolución de dudas. Se aparcan las clases magistrales en favor de un aprendizaje personalizado a las necesidades de cada estudiante. En este artículo de Eroski Consumer se explica cómo conseguirlo.
Enseñanza adaptada al nivel y capacidad de cada alumno
El uso de tecnología en el aula permite introducir cambios en el modo de enseñanza y aprendizaje. El aprovechamiento de estos recursos favorece la adquisición de unas habilidades muy útiles para los alumnos en el futuro, pero sobre todo, se atienden las necesidades específicas de cada uno.
Cada alumno realiza unas tareas a través de una plataforma on line y resuelve sus dudas con el profesor de manera individual Se realiza un diagnóstico previo (metas, capacidad de trabajo, actitud ante la lectura y el trabajo y situación familiar) y, a partir de los resultados, se desarrolla un plan de estudios personalizado, junto con un seguimiento y evaluación individuales.
Este plan lo definen los distintos departamentos docentes y está compuesto por ejercicios ajustados al nivel y capacidad de cada estudiante.
Desde quinto de Primaria, los alumnos cuentan con libros de texto, cuadernos y su propio ordenador portátil (netbook). A través de este dispositivo electrónico, desde el aula, se conectan a una plataforma on line y acceden a las tareas previstas en el citado plan.
Esta tecnología les permite estudiar tanto de manera individual como en grupo, de forma que el alumno "avance por sí mismo" y aprenda a trabajar en equipo.
Una vez por semana, o según determine el centro, los estudiantes se reúnen con los profesores de cada asignatura y resuelven las dudas que les hayan surgido. La evaluación es continua y de acuerdo al ritmo de cada alumno.
El plan de trabajo es individual y personalizado. Los niños disponen de un trabajo adaptado y se les hace un seguimiento individual. Este cambio en el método de enseñanza implica que las clases magistrales, en las que el profesor imparte la misma materia a todos, se sustituyan por una dinámica en la que cada alumno sigue su plan.
 
¿Cuál es el papel del profesor en este nuevo modo de enseñanza?
El rol de los docentes ha evolucionado en los últimos años. No solo han tenido y tienen que ponerse al día en el uso de las tecnologías en el aula, sino que sus tareas también han cambiado.
El profesor actúa como facilitador que anima a los estudiantes a descubrir principios por sí mismos Mediante este método de enseñanza, el profesor interactúa de manera directa con el alumno para atender sus dudas, la formación se individualiza y, de este modo, se favorece la inclusión. Es posible que estudiantes de diferentes capacidades compartan una misma clase, ya que los cambios afectan al plan de estudios individual del alumno, pero no al general del aula.
Los profesores se centran en la tarea de seguimiento de los estudiantes y les ayudan a cumplir el plan de trabajo adaptado a ellos. Sobre todo, resuelven dudas, puesto que a los niños se les facilitan las soluciones de los ejercicios, por lo que conocen si realizan bien los ejercicios o no.
Los alumnos adquieren mayor autonomía, mientras que los profesores realizan unas funciones más dinámicas con cada uno de ellos.
"El profesor actúa como facilitador que anima a los estudiantes a descubrir principios por sí mismos y a construir el conocimiento trabajando en la resolución de problemas reales o simulaciones, solos o en colaboración con otros compañeros", explican los responsables del Proyecto de Educación Básica Interactiva (EBI) donde se enmarca este método de enseñanza.
Los docentes guían el proceso de aprendizaje y evalúan el rendimiento de los alumnos a medida que avanzan, pero son estos quienes "construyen el conocimiento".
Proyecto de Educación Básica Interactiva (EBI)
 
El Proyecto de Educación Básica Interactiva (EBI) es una iniciativa pionera que, hasta ahora, se desarrolla en el Colegio Santa María la Blanca, en el barrio de Montecarmelo de Madrid.
Las líneas de trabajo que definen el proyecto son cuatro, explica el centro: "Una metodología que permite la personalización real de la enseñanza, un cambio en los roles de los docentes, una nueva concepción de los espacios educativos y la incorporación de la actividad extraescolar como parte del desarrollo y metas del estudiante".
Se pretende que el alumno adquiera un papel más activo en su propia formación El principal reto recae en los profesores, ya que los jóvenes están más acostumbrados al uso de dispositivos tecnológicos.
Por este motivo, se ha pensado en una plataforma on line de fácil manejo para todos, ya que los docentes pueden añadir el contenido que estimen oportuno para que los estudiantes lo realicen. Incluso se prevé que los padres puedan acceder a la plataforma y seguir así el trabajo de los hijos.
Se plantea un apartado específico para padres e hijos, desde donde acceder al plan de estudios, gráficos de rendimiento, comunicación directa con los profesores, observaciones y comentarios de estos, calificaciones, citas y encuentros con los docentes o entornos de trabajo colaborativo, como blogs o foros.
Así se pretende que, aunque el alumno adquiera un papel más activo en su formación, se garantice el seguimiento adecuado para culminar la formación con éxito e implicar a padres y profesores en el proceso de aprendizaje.
 
En este artículo de Eroski Consumer se explica cómo conseguirlo.

jueves, 30 de mayo de 2013

Entre paréntesis " "


“La Evaluación del profesorado se configura en estos momentos como uno de los grandes retos que debe ser abordados con el máximo cuidado. Si duda, la formación y el desempeño de los docentes es uno de los factores principales de la calidad de un sistema educativo, y la evaluación de su acción educadora puede llegar a ser una  positiva estrategia de apoyo a los docentes y de mejora de la calidad  de la enseñanza. Pero  es preciso tener en cuenta que el trabajo de los profesores no es ajeno a su formación inicial y permanente, a sus condiciones laborales, a la existencia de una carrera  profesional y al contexto social y educativo en el que desempeñan su trabajo. Por ello, las propuestas de evaluación del  trabajo de los profesores no deben olvidarse del contexto en el que desarrollan su labor y han de estar estrechamente relacionadas con el desarrollo de su carrera profesional y con el apoyo para mejorar la calidad de su enseñanza.”


Elena, M, y Felipe,M.(2012) Avances y desafíos en la evaluación educativa. España. Fundación Santillana.

 

domingo, 19 de mayo de 2013

Lo Recomiendo.

Resumen
Esta obra presenta una adecuada introducción a los principios de modificación de la conducta. Vincula la teoría con la práctica y proporciona los procedimientos y las técnicas específicas para aplicar dichos principios en el ámbito escolar. Las técnicas presentadas constituyen una guía práctica, ya que señalan una amplia variedad de opciones para manejar los distintos problemas de conducta que suele enfrentar el personal docente. Entre los temas tratados están alcoholismo, maltrato del niño, derechos de los niños, padres y maestros, y cómo interactúan el hogar y la escuela para influir en la conducta infantil. Este libro es útil para profesionales de educación especial, orientadores y trabajadores sociales, entre otros.
Contenidos
El cómo y el por qué del manejo del niño.- Principios básicos del manejo del niño y de la modificación de conducta.- Procedimientos paso por paso para la evaluación y el manejo de problemas de conducta.- Principios y técnicas adicionales.- Influencia recíproca del hogar y la escuela en la conducta del niño.- Áreas problema específicas: Generalidades.- Hiperactividad: Manejo de conducta distraida, impulsiva y disruptiva.- Manejo de la depresión infantil y conductas relacionadas.- Estrategias de manejo conductual para el miedo y la ansiedad.- Manejo de la productividad académica.- Empleo del manejo conductual para mejorar las habilidades sociales del niño.- Bibliografía.- Glosario de términos de manejo conductual.

lunes, 13 de mayo de 2013

Estudios

Los menos preparados eligen estudiar Educación

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A los estudiantes de nuevo ingreso con baja calificación, los orientadores les recomiendan que estudien magisterio
La labor docente era vista en el pasado como una posición de prestigio, pero ahora carece de atracción.
La labor docente era vista en el pasado como una posición de prestigio, pero ahora carece de atracción. (Laritza Calvo)

Dignificar con mejores salarios a los maestros es solo una parte de lo que podría ser la transformación total de la educación en la República Dominicana, en un tiempo donde tanto las instituciones como los mismos profesores están de acuerdo en que para ello, también es necesario que los docentes estén mejor preparados.

Los jóvenes que eligen la carrera de Educación en las universidades no gozan de la mejor reputación entre los académicos. Muchos de esos alumnos por lo general proceden de sectores marginados, fueron educados en escuelas públicas y es su deseo de profesionalizarse lo que los motiva a estudiar, más que alcanzar un buen sueldo. Se trata de una clase estudiantil que elige el magisterio, porque por lo general le faltan recursos para pagar otra profesión o sus limitaciones académicas son tales que sorprendentemente, los orientadores de las universidades les dicen que lo mejor que pueden hacer es inclinarse por la carrera de Educación.

El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, entiende que las facilidades que les ofrecen a los jóvenes de la carrera son muy amplias y por ello deciden la docencia. “Los estudiantes de familias pobres no tienen para costearse otra carrera y al final ellos (alumnos) dicen que lo que quieren hacerse es profesionales”, apunta.

Entre las facilidades que ofrece el Estado es que pueden adquirir becas y un empleo seguro. “Después de cuatro años de estudios (tiempo que dura la licenciatura) tienen garantizado un trabajo porque siempre hacen falta maestros”, refiere Hidalgo.

El panorama general se puede traducir en lo siguiente: Hablemos de un maestro que no asistió a la mejor escuela y que compartió su tiempo de trabajo con estudios por sus necesidades, ya que muchos también son hijos de padres no profesionales. Es posible encontrar entonces a un profesor que no haya visto nunca una obra de teatro, apunta una académica de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Por todo esto, no es de extrañarse de la calidad educativa que muestran los estudiantes de la carrera y de la mala reputación que tienen por las tantas “lagunas” con que llegan a la universidad.

Estudios de diagnóstico

El Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (Inafocam), la institución que funciona como enlace entre estudiantes de pedagogía e instituciones de educación superior para fines de becas, ha realizado estudios donde han determinado las áreas en que la educación necesita mayor atención, las cuales utilizan para diseñar estrategias de solución y mejoría del sistema.

La directora del organismo explicó que entre los resultados más importantes está el hecho de que los maestros manejan poco contenido de la materia que imparten. “Eso tiene su lógica, porque la formación que han estado recibiendo es una formación general y un maestro de Básica es formado como tal, pero con esa licenciatura puede impartir clases desde primer grado hasta octavo y los programas de octavo son más complejos”, apunta Denia Burgos.

El director de formación y desarrollo profesional de esta institución, Miguel Moreno, explicó que producto de la investigación se determinó que los docentes necesitan más enriquecimiento cultural, involucramiento familiar del alumno y dignificar la labor docente. “Se entiende que si los aspirantes que estudian educación provienen a veces de los sectores más empobrecidos, de escuelas que sabemos debemos mejorar, de alguna forma debemos lograr que el maestro adquiera un bagaje cultural más amplio”, subrayó el experto.

También se concluyó en el estudio, que a los maestros se les debe de dar un mayor seguimiento dentro de las aulas y que en la calidad del tiempo en el estudio de la carrera es importante la frecuencia y buenos programas de pasantías.

Qué ofrecen las academias

La culpa de que un maestro no esté óptimamente preparado para dar docencia no puede recaer solamente en el profesor del nivel inicial, básico o bachillerato, cuando primero salió graduado de una escuela y posteriormente recibió un título universitario. Esta situación abre debates sobre quién tienen la culpa: ¿es la escuela que deja que los estudiantes lleguen a las universidades con precariedades, o son las mismas academias de educación superior que ofrecen a un nuevo maestro deficiente?

Carmen Evarista Matías, decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), entiende que las academias no pueden hacer mucho cuando un estudiante llega con faltas. “La gran mayoría de los alumnos en esta carrera vienen con serias deficiencias en las áreas fundamentales de lengua española y matemáticas… Un estudiante con esas deficiencias no podemos nosotros en cuatro años (tiempo de la carrera) revertir esa situación. Hay una cierta mejora, pero no es el egresado óptimo que necesita el sector educativo”, apunta.

Aunque la decana tenga razón, otros académicos entienden que las instituciones de nivel superior sí tienen parte de la culpa. Generalmente, refiere el rector del Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (Isfodosu), Julio Sánchez Maríñez, las universidades privadas prestan más atención, a la hora de invertir y de ofrecer facilidades, a los estudiantes de carreras más prestigiosas, como medicina o ingeniería. “Las mejores atenciones coinciden con las carreras más costosas”, acotó.

Se alega que el estudiante de medicina o ingeniería necesita más laboratorios especializados para que ejecute las prácticas, pero a un alumno de educación también le hace falta un buen ambiente de estudio, una biblioteca equipada, internet disponible, apunta Sánchez Maríñez, quien añade que un porcentaje importante de esos estudiantes de escuelas privadas son becados. La directora del Inafocam entiende que cada institución tiene parte de la responsabilidad.

“Es un círculo vicioso que realmente tenemos que romper. Atacamos a los maestros porque no están haciendo su trabajo con la calidad requerida, pero esos maestros han salido de una universidad que les ha dado un título, y asimismo, la mayoría de esos maestros pasan por unos concursos del Ministerio de Educación para entrar en carrera”, apunta Denia Burgos.

El presidente del gremio que agrupa a los maestros entiende que el problema recae en todo el sistema educativo que “está enfermo”. “Hay que hacer un diagnóstico del sistema educativo. Falta adecuar y discutir una política de formación, y la formación debe ir más allá de una titulación”, entiende Hidalgo.

En la actualidad, los organismos nacionales están haciendo esfuerzos por la formación magisterial para la formación continua. El Inafocam, por ejemplo, ofrece becas para postgrados, diplomados, talleres y otros programas que benefician a miles de licenciados.

También existe una resolución del año 2011 del Ministerio de Educación Superior Ciencia y Tecnología para los nuevos programas de formación docente.

Su propósito es lograr una trasformación en la oferta curricular para los nuevos programas de formación docente. Esta resolución, 08-2011, atiende criterios como propiciar “que se asuma la profesión como un proceso de aprendizaje permanente, con sentido de identidad profesional, compromiso social y ecológico”.

La resolución, que establece la Normativa para los Programas de Formación Docente, también plantea una estructura de los planes de estudio enfocados en tres puntos: la formación general, que incluye contenido de cultura general para la formación integral de los estudiantes, la formación pedagógica, la cual incorpora tendencias y enfoques educativos actuales y prácticas de pasantía, y por último la formación especializada, con conocimientos sobre qué deben enseñar los docentes por niveles y ciclos. Algunas instituciones han asumido esta reforma curricular.

Voluntad y cambios

Las iniciativas y proyectos que se vienen ejecutando a favor de la educación dominicana suponen un cambio a largo plazo, que para lograr frutos trascendentes en el sector no puede ser descuidado por futuros planes políticos.

Los académicos entrevistados entienden que este es un momento en donde el sector educativo ha comenzado a levantar vuelo, para lograr que las futuras generaciones gocen de un sistema de calidad, que se reflejará en la sociedad dominicana.

Hoy, consideran los abordados sobre el tema, se debe de trabajar una política de formación docente que irá más allá de una titulación, de una transformación curricular y de dignificar a los maestros con sueldos atractivos, lo que a su vez permitirá que la labor docente no sea percibida como una carrera de poco prestigio, convenciendo así a jóvenes talentos para que elijan el magisterio.
El papel de la formación continua
La formación de maestros supone una capacitación integral que abarca, incluso, el buen funcionamiento de las escuelas y una educación permanente. En esta gestión, el Gobierno se ha propuesto integrar en programas de educación continua a unos 60 mil educadores, de acuerdo con datos ofrecidos en el “Taller Consultivo para definir el marco de formación continua para los docentes dominicanos”, organizado por el Inafocam el pasado 3 de mayo. La consultora internacional y maestra Blanca Hermosilla fue invitada en este evento que formó parte del Marco de Formación Continua para los Docentes Dominicanos. Allí aseguró que, de acuerdo con su experiencia en el área, la situación por la que atraviesa la educación dominicana no es propia de aquí, sino que es una problemática habitual de otros países de la región.

El taller consultivo agrupó a representantes de la ADP, el MESCyT, universidades, colegios y entidades internacionales y de la sociedad civil para recoger experiencias de especialistas, a fin de definir un nuevo proyecto de formación continua.

Un estudio reciente titulado “Percepción de los jóvenes hacia la profesión docente”, del Inafocam, determinó que entre los aspectos más atractivos de la carrera de educación, están el aprendizaje continuo, además de contribuir a la sociedad y la independencia laboral. La misma investigación certificó que estos estudiantes provienen de familias con escasos recursos económicos y de padres con bajos niveles académicos.
 
EXPERTOS
 
Eduardo Hidalgo
Asociación Dominicana de profesores
Para el presidente de la ADP, los estudiantes de familias pobres no tienen recursos para costearse una carrera de mucha inversión, como ingeniería o medicina, por lo que optan por la carrera de educación, no necesariamente por vocación, sino, en ocasiones, por necesidad de asegurar un empleo.
 
Denia Burgos
Directora del Inafocam
El Inafocam determinó mediante un estudio que los profesores tienen un bajo dominio de las materias que imparten, además de la desventaja de que en los centros de formación docente no reciben las instrucciones necesarias para las ramas en las cuales se puedan destacar como profesores.
 
 
Cortesías:ElCaribe

sábado, 4 de mayo de 2013

El análisis


 

Una nueva pedagogía para un nuevo mundo

Por Axel Rivas 

 
Es imposible pensar la educación del futuro sin un uso activo de la tecnología, desde las políticas hasta las pedagogías. La potencia educativa de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es inmensa y creciente. Pero también es una amenaza para muchos aspectos que debe cultivar el sistema educativo.

Entre otras cosas habrá que formar a los docentes para que enseñen a los alumnos a hacerse preguntas y tener capacidad de buscar, seleccionar y discernir la veracidad de múltiples fuentes, mucho más que memorizar fechas y datos. Habrá que preparar a los alumnos a relacionar campos de conocimiento y a expresarse con diversas herramientas presenciales y virtuales, a trabajar en equipo y colaborativamente.

En síntesis, necesitamos una nueva pedagogía para un nuevo mundo. Pero no una que empiece de cero y lo invente todo. Es necesaria una pedagogía que retome las mejores tradiciones de la enseñanza y las inserte en la época más potente para aprender desde que existe la humanidad.

El gran desafío de este tiempo es enseñar masivamente a los alumnos a apasionarse por el conocimiento. La multiplicación de fuentes de saber permite mucha más autonomía de los alumnos. Pero la autonomía no surge sola. Necesitamos docentes motivadores, mucho más que antes. Docentes apasionados por el conocimiento, comprometidos con sus alumnos hasta el punto de encontrar en cada uno de ellos la chispa que encenderá su relación con el saber.

Tenemos que utilizar las pantallas, los portales y las netbooks para enseñar con nuevas herramientas. En particular hay que aprovechar mucho más la potencia pedagógica de las imágenes. Hay cientos de miles de videos educativos fascinantes para descubrir. Desde Cippec y Navarro Viola hemos desarrollado recientemente un portal que selecciona los mejores videos y portales educativos (http://www.las400clases.com), pensado para que los docentes aprovechen toda la riqueza disponible de las imágenes para enseñar los contenidos fundamentales..

 


Cortesías: La Nación